¿Por qué «Una mente simple»?

Porque la vida realmente es así, simple. Es nuestra mente la que lo complica todo.

Tenemos mentes tan llenas de prejuicios, preocupaciones, complejos, miedos y resentimiento, que nos resulta imposible disfrutar de los buenos momentos. Nuestra cabeza no deja de bombardearnos con pensamientos inútiles e ideas preconcebidas que no nos dejan ver la realidad de forma objetiva. Esas que te alejan de una vida plena y feliz.

Nos hace falta simplificar.

Y, aunque no podamos llegar a tener una mente simple en el sentido literal de la palabra, porque significaría dar un paso atrás en la evolución y dejar de lado nuestra tan compleja mente racional, me gusta pensar en este concepto como un objetivo ideal con el que crear cada día una versión mejorada de mí misma.

Una versión libre de preocupaciones, resentimiento, envidia, sufrimiento y frustración. Que disfruta de cada momento presente y que se centra sencillamente en ser una mejor persona, tanto para sí misma como para todos los que la rodean. Que se siente satisfecha y feliz.

Una mente calmada. Eso es para mí una mente simple.

Porque si:

  • Tienes ansiedad a menudo
  • Te sientes estresada y cansada
  • No consigues disfrutar del tiempo libre porque siempre estás pensando en lo próximo que tienes que hacer
  • Te enfadas y lloras sin motivo aparente
  • Sabes que tienes todo lo que necesitas, pero aun así te sientes vacía
  • Siempre te fijas y comparas con la persona de al lado
  • Llevas tiempo preguntándote qué es la felicidad y cómo se consigue…

Es que estás en el mismo punto en el que yo estaba hace unos años y del que un día decidí empezar a alejarme: el punto en el que ya nada parece tener sentido.

Una mente simple nace con el propósito de

mejorar la salud emocional de las personas.

Y es lo que quiero conseguir compartiendo aquí contigo los aprendizajes, ideas y experiencias que voy poniendo en práctica y que a mí personalmente me han sido de gran ayuda.

Desde un punto humilde, amable y  honesto. Sin grandes ambiciones ni pretensiones. Con la única idea de que, si mis palabras logran hacer un “click” en la mente de una sola persona para que vea las cosas desde otra perspectiva y se sienta mejor, habrá valido la pena.

Porque a veces no hace falta dar un giro de 360 grados a tu vida para ser feliz. Pequeños cambios en nuestra mentalidad y en nuestro día a día pueden ser los impulsores de una vida plena y con significado.

Si todo esto resuena contigo, quédate y recorramos juntos el camino hacia…

𝐔𝐧𝐚 𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐬𝐢𝐦𝐩𝐥𝐞, 𝐮𝐧𝐚 𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐟𝐞𝐥𝐢𝐳