A veces soy. A veces no soy.

Pero quien quiera que yo sea, será sólo por hoy.

Soy lo que los demás ven, y también lo que les oculto.

Soy pura contradicción, mi mente es un jaleo absoluto.


Unas veces siento que valgo lo que tengo,

luego recapacito y simplemente me permito ser.

Me miro al espejo y me canso de mí misma,

más tarde sonrío y me vuelvo a querer.


Pienso en llegar a ser alguien,

aunque a la vez prefiera simplemente vivir.

¿Por qué intentar ser otra persona?

Si lo único que tenemos es al de al lado, y a nuestro propio existir,


Le hago promesas a mi yo futuro que mi yo presente no quiere cumplir.

Un día me esfuerzo y lo hago, otro día me pongo excusas y lo aparto.

Una parte de mí quiere marcarse esa meta con la que poder sobresalir.

Mi otra parte me pregunta para qué, si vivir sin obligaciones sale mucho más barato.


Mirando al horizonte avanzo, por más que busco claridad todo está nublado.

El destino es caprichoso, te pone la miel en los labios para más tarde darte de lado.

Sigo andando el camino sin saber muy bien hacia dónde ir.

Qué más da hacia donde vayamos, si todos tendremos el mismo fin.


A veces soy. A veces no soy.

Quien quiera que yo sea, será sólo por hoy.

Soy lo que los demás ven, y también lo que les oculto.

Soy pura contradicción, mi mente es un jaleo absoluto.


Siempre he querido estar segura de mí misma,

envidiaba a la gente que con esos ojos veía.

Pero ahora si soy sincera me da un poco de grima,

porque sé que todos fingen, que no hay nada seguro en la vida.


No quiero vivir en un mundo donde las apariencias son el todo,

donde lo que muestras pesa más que lo que vives.

Pero me da miedo apartarme del camino del otro,

parece que no existe el éxito en lo que no exhibes.


Sigo siendo la misma niña, encerrada en un cuerpo adulto,

jugando el papel de mi vida, fingiendo que tengo el control absoluto.

Cuánto pesa la madurez, cuán difícil es tener la vida que imaginabas.

 El ansiado futuro llega, se ríe de ti al ver que no has conseguido lo que soñabas.


La duda invade mi mente, me paraliza poder malgastar una bala.

Me pregunto si es este el camino correcto a tomar.

¿Acaso existe decisión que sea realmente buena o mala?

El río no pide permiso sobre el cauce por el que tiene que pasar.


A veces soy. A veces no soy.

Quien quiera que yo sea, será sólo por hoy.

Soy lo que los demás ven, y también lo que les oculto.

Soy pura contradicción, mi mente es un jaleo absoluto.


Decidido permitirme ser, estar donde estoy,

dejar de criticarme y aceptar cada parte de lo que soy.

Seguiré creciendo pase lo que pase, porque al fin y al cabo es inevitable,

caer, levantarse, aprender y adaptarse, quedarse con lo bueno es lo único importante.

Inspirado en la canción «Soy, no soy» de El Chojin

Un pasito más hacia…

𝐔𝐧𝐚 𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐬𝐢𝐦𝐩𝐥𝐞, 𝐮𝐧𝐚 𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐟𝐞𝐥𝐢𝐳

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