¿No te da a veces la sensación de que estás rodeado de idiotas y no entiendes por qué los demás actúan de una manera tan distinta a la tuya?

Te preguntas por qué una persona se queda callada y no se defiende cuando otra le está dando un ‘explicote’ o poniéndola en vergüenza delante de los demás, cuando tú le responderías con su misma medicina. O quizás entiendes a la que se queda callada y te parece impensable ponerte en el lugar de quien dice lo que piensa en cada momento, sin importar quién haya delante. Tu personalidad no te lo permite.

personas diferentes

Estamos rodeados de gente a la que no entendemos, que son muy diferentes a nosotros y que actúan totalmente al contrario de como nosotros lo haríamos. Cada uno tenemos nuestra forma de enfrentarnos al mundo, y a veces no nos damos cuenta de que el resto de la gente no tiene por qué pensar o actuar igual que tú.

Pero creo que lo difícil no es tanto entender que cada persona es distinta, lo sabemos de sobra, sino saber cómo actuar en cada situación y cómo gestionar la personalidad de los que nos rodean.

QUÉ ES LA PERSONALIDAD

La personalidad es el conjunto de rasgos y cualidades que configuran la manera de ser de una persona y la diferencian de las demás.

personalidad

Esa es para mí la clave: lo que nos diferencia de los demás.

Cada uno de nosotros tenemos una personalidad marcada por nuestra herencia genética (temperamento) y el entorno en el que hemos crecido (carácter). Influyen tantos factores en el desarrollo de nuestra personalidad que, aunque podamos encontrar a gente similar a nosotros en ciertos aspectos, nunca vamos a ser exactamente iguales.

Por ejemplo, si te pones a pensar en cómo eres tú, qué rasgos te caracterizan, seguramente encontrarás esa parte heredada de tu padre, tu madre o algún familiar cercano con el que siempre te comparan. Pero también muchos otros aspectos que te diferencian de ellos, pues nuestros genes de por sí ya llevan una mezcla diferente y única a la de nuestro familiar, y además hemos crecido en un entorno y circunstancias que no tienen nada que ver con las suyas.

No hay dos personas iguales. Por tanto, habrá miles de millones de formas de interpretar una misma realidad y de comportarnos ante ella. Es absurdo querer que otros observen el mundo desde nuestra perspectiva, por mucha empatía que tengan, porque cada mente es un mundo.

Es lo bonito y fascinante de la vida, ¿no crees?

Pero aun así, igual que digo que no hay dos personas exactamente iguales, hay ciertas ‘clasificaciones’ que podemos hacer agrupando algunos rasgos comunes de la personalidad y del comportamiento humano.

Esto nos ayudará a entender un poquito mejor a los demás, a saber cómo manejar mejor ciertas situaciones y, lo que es más importante, a dejar de pensar que estamos rodeados de idiotas.

TEORÍA DE LOS COLORES

A lo largo de la historia de la psicología y el estudio del comportamiento humano, se han hecho multitud de clasificaciones de la personalidad.

Yo personalmente nunca le había prestado mucha atención a este tema, pues ninguna de las listas que había visto hasta el momento me resultaba clara o útil de alguna manera.

Surrounded by Idiots: The Four Types of Human Behavior and How to Effectively Communicate with Each in Business (and in Life)

Hasta que un día, por pura casualidad, un amigo me recomendó un libro que habla de este tema:

Surrounded By Idiots: The Four Types of Human Behaviour (En español, El hombre que estaba rodeado de idiotas: Cómo entender a aquellos que no podemos entender), de Thomas Erikson.

Simplemente me dejó fascinada. Se trata de una clasificación sencilla, de tan solo 4 tipos de personas identificados con 4 colores, pero tan potente y útil que me marcó un antes y un después en la percepción de las personas que me rodean.

Mi mente hizo ese ‘click’ del que muchas veces hablamos.

Quizás suene exagerado, y puede que si tú lo lees no te diga nada. Pero creo que merece la pena hacerte aquí un pequeño resumen, lógicamente dándole mi parte de interpretación personal según mi propia observación, y juzgues por ti mismo. Y, por supuesto, si ves que te resulta tan útil e interesante como a mí, te animo a que lo leas tú mismo.

Allá vamos.

Clasificación

Estos son los 4 colores y las principales características de cada uno de ellos:

Rojo:
  • El que ha nacido para dirigir. Personas con un carácter fuerte, puro fuego, que siempre creen tener la razón. Les gusta dar órdenes y que todo se haga a su manera. Competitivos, cabezones, eficientes, puntuales e impacientes. Lo hacen todo sin pensar mucho, su fuerte es actuar.
  • Se enfadan muy rápido, en cuanto alguien les lleva la contra, y lo expresan alzando la voz, confrontándose directamente a la otra persona y diciendo abiertamente lo que piensan. Pero igual de rápido que muestran su ‘furia’, se les olvida y vuelven a un estado normal, como si no hubiera pasado nada.
Amarillo:
  • El alma de la fiesta. Son personas muy sociables, con miles de amigos, y los que primero se apuntan a salir o hacer cualquier actividad en grupo. Siempre se les ve alegres, les gusta hablar mucho (a menudo sobre sí mismos) y contar las mil experiencias que han vivido.
  • Creativos, soñadores y a menudo fantasiosos. Impuntuales, desorganizados, siempre pensando mil cosas que hacer y empezando muchas de ellas, pero casi nunca terminándolas. Procrastinadores natos. No suelen enfadarse, pero dejarlos en ‘vergüenza’ delante de otros será una de las mayores ofensas que les puedan hacer.
Verde:
  • El que se lleva bien con todo el mundo. Son aquellos que viven para agradar a los demás, su misión es que todos los que le rodean se sientan a gusto. No les gusta el conflicto, evitan llevar la contraria y casi todo les da igual, no se suelen posicionar. Tampoco les gusta llamar mucho la atención en grupo, prefieren el trato individual, pero si están en un grupo se adaptarán sin problema a la situación y a lo que los demás decidan. Les cuesta tomar acción, postergan las decisiones y todo lo que suponga un cambio en su rutina.
  • Dan sin recibir nada a cambio, por el mero hecho de complacer al otro. Puedes contar con ellos para cualquier cosa que necesites, pero sólo si se lo pides explícitamente, porque sino pueden ser incluso demasiado pasotas. Al no enfrentarse a nadie, se van tragando todo su malestar durante mucho tiempo y puede parecer que nada les afecta, hasta que llega un día que no pueden más y explotan.
Azul:
  • El ‘friki’ introvertido. Se les identifica por ser los que más pasan desapercibidos en un grupo. Inteligentes, metódicos y muy organizados, incluso maniáticos. No les gusta mucho las relaciones sociales, prefieren estar solos, centrados en sus tareas y en su mundo mental.
  • Les encanta aprender, cuando se interesan por algo, les gusta profundizar en ello y saber hasta el más mínimo detalle. Dale una tarea concreta y la harán con la máxima dedicación, calidad y precisión. Nunca los verás furiosos, su manera de no acumular estrés es con pequeñas quejas sobre cualquier mínima cosa que le moleste.

Combinación de personalidades

Puede que con la descripción de cada uno ya hayas ido pensando en varias personas que conoces y las hayas podido ‘etiquetar’ directamente con uno de los colores. Pero también te puede ocurrir que, por más que piensas cómo clasificar a cierta persona, no te encaje exactamente en un solo color.

Esto es porque, según explica Thomas Erikson y yo misma he podido observar, es poco habitual encontrar a una persona cuya descripción encaje 100% con un solo color.

La mayoría de nosotros, aunque tengamos un color predominante que nos pueda definir, tendremos una personalidad que será el resultado de la mezcla de dos de ellos. E incluso, en casos excepcionales también, una mezcla de 3.

Por ejemplo, puede ser que conozcas a alguien que tenga decisión, capacidad de liderazgo, las ideas muy claras y eficiencia en todo lo que hace. Pero además sea muy organizado, bastante reservado y algo introvertido, que disfruta manejando datos y tiene curiosidad por aprender constantemente. A esta persona podremos clasificarla como un rojo-azul.

Otra persona quizás sea súper sociable, de los que siempre llegan tarde porque quiere estar en todos lados y le dice que sí a cualquier plan que le ofrecen, inquieto y creativo, que capta toda la atención cuando habla y se crece cuando está en grupo. Y por otro lado, si esta misma persona está siempre pendiente de los demás y se preocupa por hacerlos sentir cómodos, adaptándose a todo lo que surja con tal de agradar, es porque se trata de un amarillo-verde.

Sólo hay dos mezclas de colores que son más difíciles de encontrar por ser totalmente opuestos, lo que puede suponer un conflicto interno en : azul (muy introvertido) – amarillo (muy extrovertido), y verde (muy poco poder de decisión) – rojo (alto poder de decisión).

Te dejo una gráfica resumen que te ayudará a hacerte una imagen mental más clara:

clasificación personalidad

Cómo gestionarlos

Ahora, tras identificar tu personalidad e ir observando cómo es la de los demás, viene la parte más interesante: saber cómo adaptarte y responder ante cada uno de ellos.

Vamos uno a uno:

Rojo:
  • Enfrentamiento: al tener un carácter fuerte, de los que no van a tener problema en enfrentarse a cualquiera en una discusión y seguir indefinidamente hasta sentir que la han ‘ganado’, lo mejor es no discutir con ellos. Si no entras en su discusión en el momento que están más alterados, se calmarán más rápidamente. Será en este momento posterior cuando mejor se podrá dialogar con ellos. No tendrá problema en discutir en público para mostrar su autoridad. No te tomes sus enfados de forma personal, simplemente piensa que necesitan desfogar su energía muy a menudo.
  • Tareas: son los más eficientes y, por tanto, siempre esperan que los demás respondan de la misma manera. Sé puntual con ellos, actúa en lugar de pensarte mucho las cosas y respóndeles de manera clara, concisa, firme y segura. Trabajan mejor solos, y si es en grupo tendrá que ser haciendo cabeza. Prepárate a conciencia la tarea que te asigne, pues ellos siempre dan el 200% y esperará lo mismo de ti.
  • Disfruta: compitiendo y ganando; dando órdenes; dirigiendo equipos; solucionando problemas; estando siempre activos; actuando ante la incertidumbre y poniendo en marcha nuevos proyectos.
Amarillo:
  • Enfrentamiento: será difícil que tengas problemas con ellos. No les gusta las discusiones, prefieren que siempre haya buen rollo y que todo sea risas y diversión. Lo que más les molesta es ser ignorados o ridiculizados en público. Si necesitas hacerles cualquier tipo de crítica, mejor que sea a solas con ellos y de forma suave y constructiva, sin ‘atacarles’ directamente.
  • Tareas: son los creativos, por lo que su fuerte será aportar nuevas ideas y formas de hacer las cosas. No les gusta estar solos, prefieren trabajar en grupo. No esperes de ellos que sean meticulosos, organizados ni puntuales. Necesitan rienda suelta a su imaginación y un entorno dinámico, cambiante, con flexibilidad de horarios y tareas, pero poniéndoles ciertos límites para que no se dispersen demasiado.
  • Disfruta: haciendo actividades en equipo; hablando y siendo el centro de atención; dando ideas para nuevas actividades y proyectos, pero teniendo al lado a otras personas que las pongan en marcha; las experiencias nuevas y divertidas.
Verde:
  • Enfrentamiento: se adaptan a cualquier situación. Nunca se enfrentarán a nadie directamente, harán como que no pasa nada, pues les cuesta expresar su opinión e ideas por miedo a molestar a los demás. No les gusta hablar en público, si quieres que expresen su opinión mejor hacerlo en privado, de forma individual, y tratándolos con tacto, cercanía y confianza.
  • Tareas: son la cohesión del grupo, los que median para que todo esté en equilibrio. Su rol es facilitar las cosas, ejercer de intermediarios para que el engranaje funcione correctamente, empatizando con cada uno de los miembros del equipo y dando el apoyo que se le solicite. Les cuesta arrancar, se sienten más cómodos recibiendo órdenes que dándolas y gestionando proyectos ya empezados. Prefieren tareas concretas y ligeramente rutinarias a las muy cambiantes e imprevisibles.
  • Disfruta: creando vínculos con otras personas; con la rutina, la estabilidad y la seguridad; ayudando.
Azul:
  • Enfrentamientos: no necesitan enfrentarse a nadie, ellos solos se valen y se sirven para todo. Si algo, por muy pequeño que sea, les molesta te lo harán saber con una pequeña queja. Quejarse por todo es su modo de no acumular tensiones, no lo tomes muy enserio. Mantendrán la compostura ante cualquier tipo de reprimenda, y será difícil llevarles la contra, porque lo que hacen es siempre de manera previamente bien estudiada y calculada.
  • Tareas: la precisión, los datos y las tareas muy concretas son su fuerte. Dale una tarea con el máximo detalle posible, incluidos los plazos de entrega, y la hará mejor que nadie. Trabaja mejor solo, no le gusta estar en grupo, y si tiene que hacerlo siempre se entenderá mejor con otros que sean como él.
  • Disfrutan: analizando, investigando y aprendiendo constantemente; resolviendo problemas concretos e indagando profundamente en los temas que le interesan; estando solos, sin que nadie les distraiga ni moleste de su tarea

NO JUZGUES. COMPRENDE Y ADÁPTATE

En resumen, eso es lo que espero haber conseguido leyendo este artículo, que dejes de juzgar la forma de ser de cada persona y que simplemente intentes aceptarlos como son y adaptarte a ellos un poco más.

Y con eso de adaptarte no quiero decir que tengas que cambiar tu propia forma de ser o actuar ante los demás, ni mucho menos. La idea es que sepas cómo manejar las situaciones con cada uno para obtener lo mejor de ellos.

gestión de equipos

También te ayudará a gestionar mejor los grupos de personas, asignándole a cada una la tarea que mejor se le da y haciendo trabajar en equipo a personas complementarias, de forma que los resultados sean mucho más efectivos.

De igual modo, este ejercicio espero que te ayude a conocerte a ti mismo, a entender por qué actúas como lo haces, a ser más autocompasivo con tus puntos débiles y a sacarle el máximo partido a tus puntos fuertes.

Ten en cuenta que la mayoría de gente no conoce esta clasificación, ni se detiene a pensar cómo son los demás ni la mejor manera de relacionarse con ellos. Así que suerte la tuya que estás leyendo esto, pues serás de los pocos privilegiados en entender realmente el juego de las relaciones humanas y cómo jugar tus cartas para ganarlo.

Ahora dime, ¿de cuántos idiotas estás realmente rodeado?

Un pasito más hacia…

𝐔𝐧𝐚 𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐬𝐢𝐦𝐩𝐥𝐞, 𝐮𝐧𝐚 𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐟𝐞𝐥𝐢𝐳

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