PREOCUPACIÓN

¿Qué es la preocupación? ¿Por qué tenemos esa manía de darle mil vueltas a sucesos del pasado o a eventos de posibilidades remotas en un futuro? ¿Se trata de una forma de protegernos o de sabotearnos a nosotros mismos?

La preocupación no es más que pensamientos que se generan en tu mente con sensación de no poder controlar. Te mantienen en estado de alerta y generan una sensación de angustia, estrés y ansiedad constante. Es tan amplia la variedad de preocupaciones como personas hay en el mundo.

Y es que cada uno de nosotros responde a las situaciones de una manera diferente, según nuestras vivencias pasadas, personalidad o percepción de control sobre lo que ocurre a nuestro alrededor.

¿Preocuparse es bueno?

No sé en qué momento se estableció que preocuparse era de personas responsables, una forma de mostrar que te importaba lo que ocurría o de ser precavido, pero lo que sí sé es que la preocupación es y será un obstáculo para nuestra felicidad.

preocupación

Está relacionado con nuestro instinto primitivo de supervivencia, pues utilizar la preocupación para pensar de antemano en un posible problema y plantear estrategias para solucionarlo es una capacidad extraordinaria del ser humano y una de las claves del éxito de nuestro desarrollo como especie.

Sin embargo, la mayoría de nosotros nos preocupamos y pensamos en los problemas una y otra vez sin más, temiendo que llegue el momento, paralizándote. A pesar de que casi nunca sirve de nada esa preocupación, porque la solución ni siquiera depende de ti.

Lo único que nos puede ayudar a solucionar los problemas es nuestra capacidad de control sobre nuestros actos y pensamientos.

Actúa o déjalo ir

Si los problemas que tenemos se pueden solucionar, nuestros actos y pensamientos se volcarán en descubrir formas de ocuparnos de ellos. Si no lo son, los aceptaremos, nos adaptaremos y seguiremos adelante.

Esto es lo que tenemos que ejercitar, nuestra capacidad de autocontrol, no sumirnos en un bucle infinito de preocupaciones sin sentido.

¿De qué sirve estar dándole vueltas a si has aprobado un examen, a si te van a renovar el contrato de trabajo el próximo mes o a cómo será tu vida dentro de un año?

Tampoco te sirve preocuparte por el tiempo que hará en tus próximas vacaciones o de si a tu hijo le ocurrirá algo cuando sale con los amigos.

En unos casos, serán tus acciones pasadas o presentes las que dirijan el rumbo de lo que ocurra, mientras que en otros no hay nada que puedas hacer para cambiar las cosas.

De un modo u otro no sirve de nada el desasosiego mental que tú mismo te estás generando.

PENSAMIENTOS Y EMOCIONES

“El hombre es afectado no por los eventos, sino por la forma en que los considera”.

Epicteto

Nuestras emociones no son más que el resultado de nuestros pensamientos.

Aunque a dos personas les pase lo mismo, cada una lo interpretará de una manera y sacarán una lección diferente de ello. Esa lección podrá ser positiva o negativa según sus vivencias pasadas o su forma de ver el mundo, según cómo está configurado tu cerebro.

Pero esto no quiere decir que no puedas cambiar tu sistema de pensamiento o de percepción de las cosas. Todo en la vida se puede aprender. ¡Bendita capacidad de los seres vivos, y en concreto de los humanos, para aprender y adaptarse!

¿Quieres un cuerpo en forma? Entrena de forma regular y lleva una dieta sana y equilibrada.

¿Quieres ser un experto en una disciplina? Invierte 10.000 horas de tu tiempo en practicarla.

¿Quieres una mente libre de preocupaciones? Aprende a observar tus pensamientos, céntrate en lo que está ocurriendo aquí y ahora, y actúa sobre ello. Sobre lo que no puedes actuar, no existe.

Así de sencillo.

No sé tus circunstancias, ni sé si tienes más o menos motivos para preocuparte. No me voy a meter en eso.

Lo que quiero decir es que problemas vamos a tener todos. Siempre. Pero eres tú quien decide cómo afrontarlos emocionalmente y, en consecuencia, tener una vida lo más feliz y plena posible a pesar de ellos.

PRE-OCUPACIÓN

¿Te has parado alguna vez a pensar en la composición de la palabra PREOCUPACIÓN? Si te fijas, no es más que la unión del prefijo PRE (anterior a) + la palabra OCUPACIÓN.

Aunque no hay que estudiar mucho para hacer la descomposición de la palabra, es muy diferente decirlo a ser consciente de su significado y trasfondo.

Nunca me había detenido a pensar de dónde vienen ciertas palabras ni le veía gran importancia, pero en el momento en el que tomé consciencia de ello, hubo un «click» en mi cerebro. Me hizo cambiar por completo mi forma de pensar y de ver las cosas.

Si estás PRE-ocupado, lo único que estás haciendo es ocuparte de algo antes de que ocurra e invertir energía en lo que no está ocurriendo realmente, en lugar de hacerlo en la realidad del momento presente.

Por tanto, mi primer consejo para empezar a eliminar la preocupación de tu vida sería seguir estos 3 pasos:

  1. Observar tus pensamientos para detectar si estás ante una pre-ocupación
  2. Analizar objetivamente si se trata de un problema que tú puedes solucionar o no
  3. Si eres tú quien puede solucionarlo, busca la forma de ocuparte de ello. Por el contratio, si sabes que no lo puedes solucionar porque es algo que se escapa de tu control, acéptalo y sigue adelante.

Haciendo esta distinción entre ocuparte de lo que tiene solución y aceptar lo que no, ya te quitas muchísimo peso de encima.

Las preocupaciones que nos generan un mayor nivel de estrés están relacionadas con eventos que no podemos controlar ni cambiar, pues, o bien no son tu responsabilidad, o son simplemente una cuestión de azar.

Sólo si empezamos a darnos cuenta de esto, a analizar nuestros pensamiento concienzudamente y a tomar el control sobre nuestra mente, seremos capaces eliminar las preocupaciones.

SÉ CONSCIENTE

Mi segundo consejo, y más importante, es vivir el aquí y ahora.

¡Hay que ver cuántas cosas nos perdemos por estar más en nuestra mente que en nuestro cuerpo!

¿Cuántas veces te ha pasado que estás haciendo algo, te pones a pensar en tus cosas y de repente te das cuenta de que no sabes ni lo que acabas de hacer?

Estás paseando, conduciendo o  haciendo deporte y, como estás sumido en tus pensamientos y preocupaciones, vas totalmente en automático, sin saber por dónde ibas.

Es una pena ser esclavos de la mente, estar sumergidos en el mundo imaginario de los «y si…». Lo fascinante ocurre cada día a nuestro alrededor y ni siquiera nos damos cuenta.

Libérate de tu cárcel interior y pon tus sentidos a merced del momento presente.

Si lo haces, verás que la felicidad tan perseguida no era tan difícil de conseguir, sino que la tenías al alcance de tu mano.

¿Realmente funciona?

Puedes ser de los que piensen que esto es una tontería, no va contigo, lo digo porque está de moda o eso de «vivir el momento» no es más que un eslogan barato.

Y si eres de esos, me alegro de que al menos hayas seguido leyendo hasta aquí, porque así tengo la oportunidad de proponerte un reto.

presente

Sólo te pido una semana.

El reto consiste en que, cada vez que te des cuenta de que tu mente está divagando, que está inmersa en un bucle de preocupaciones del pasado o del futuro, apartes esos pensamientos por un momento y pongas tu atención en lo que captan tus sentidos en ese momento: imágenes, sonidos, olores, sabores y sensación corporal.

  • Si estás en la calle o en el coche, fíjate en todo lo que te rodea, los edificios, la gente, los árboles, los pájaros, las nubes.
  • En casa, analiza los olores y sonidos que percibes, la sensación térmica, el tacto de las cosas que te rodean.
  • Mientras haces ejercicio, observa tu respiración, tu corazón, tus músculos.
  • Si estás jugando con tu mascota, céntrate en la sensación que te produce y todo lo que puedas apreciar en ese preciso instante.

Habrá veces que lo observes sin más, sin transmitirte nada. Y estará bien, serás un mero observador que ha liberado su mente por un momento.

Pero otras verás algo gracioso o bonito y te sacarán una pequeña sonrisa. Habrá algo que te resultará curioso, o simplemente te invadirá una sensación de calma y bienestar absoluto.

Y eso es lo que marcará la diferencia en ese día que parecía igual que cualquier otro.

Te puedo asegurar que, cuanto más practiques este ejercicio, más fascinante te parecerá el mundo en el que vivimos y más agradecido estarás de formar parte de él.

Está en tus manos, ¿qué decides: te pre-ocupas o te ocupas?

Un pasito más hacia…

𝐔𝐧𝐚 𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐬𝐢𝐦𝐩𝐥𝐞, 𝐮𝐧𝐚 𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐟𝐞𝐥𝐢𝐳

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